¿Qué es la cartera de valores y cómo funciona?

Para saber qué es la cartera de valores conviene acercarnos a lo que dicen sobre ella los que más saben. Y en este caso nos atrevemos a pensar que ese honor recae en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Pues según la CNMV, el significado de cartera de valores es el conjunto de “activos financieros que posee una persona física o jurídica (acciones, bonos, fondos de inversión...)”. Y esta definición va un poquito más allá, ahondando también en que la composición de la misma “dependerá del perfil de riesgo del inversor y de sus preferencias por determinados mercados, sectores”.

¿Cómo funciona una cartera de valores?

Una vez hemos definido resumidamente qué es la cartera de valores, es el momento de explicar su funcionamiento. En cierto modo, se trata de algo similar a una cuenta bancaria. Sin embargo, en la también llamada cartera de inversión no se opera con dinero, sino con activos financieros. Eso sí, la cartera de valores debe estar vinculada a una cuenta corriente desde la que adquieres los títulos y en la que ingresas los beneficios por acción o los dividendos.

Seguro que estos conceptos te trasladan al mercado bursátil. Normal. Una cartera de valores es el instrumento necesario para que puedas operar en Bolsa. Sin él no es posible. Otro aspecto fundamental que debes conocer sobre cómo gestionar una cartera de inversión es que tendrás que trabajar con un intermediario, que es el que administra los valores o activos financieros con los que quieres invertir.

Este intermediario será el que te abra la cuenta de valores. Los primeros pasos que debes dar se centran en rellenar un formulario con datos personales y financieros. Junto al mismo se demanda que incluyas diversos documentos que acrediten los detalles que has incluido en el formulario. Por último, y para comenzar a operar, es el momento de que hagas un depósito inicial.

Antes de profundizar un poco más en qué es una cartera de valores, es importante que conozcas que tienes la posibilidad de seleccionar entre diversos tipos de intermediarios. Podrás elegir el que más confianza te ofrezca, aunque nunca está de más que tengas en cuenta también las comisiones que va a recibir cada uno de ellos por las operaciones que realice en tu nombre.

De esta forma, puedes elegir como intermediario a un agente de bolsa, es decir, a un bróker, que abrirá tu cuenta y realizará las operaciones llevándose, como decíamos, una comisión. Hoy en día tienes a tu disponibilidad la opción de elegir un bróker digital, que suele tener comisiones menores y simplifica bastante el proceso. El agente bursátil te podrá cobrar una comisión fija periódica o un porcentaje por cada operación.

La otra opción es seleccionar como intermediario a una entidad bancaria tradicional.

¿Cómo gestionar una cartera de inversión?

Por mucho que sepas qué es una cartera de inversión, no siempre es sencillo decidir de qué forma quieres gestionarla. Dependerá mucho de si deseas un mayor beneficio en un breve tiempo, que llevará consigo un riesgo, o si deseas mayor estabilidad, apostando por valores más seguros, pero que tienen un potencial de rentabilidad menor.

En función de estos aspectos, existen dos fórmulas habituales que definen cómo gestionar una cartera de inversión.

  • Gestión activa. Se trata de la opción que tiene mayor riesgo, pero que, al tiempo, también puede ofrecernos más beneficios. Supone una actividad constante relacionada con el cambio de valor de los activos o acciones. Juega con las subidas y bajadas bursátiles dentro de lo que permite la normativa. En caso de necesitar retirar parte de los activos por situaciones imprevistas puede suponer una pérdida de dinero importante.
  • Gestión pasiva. También se denomina gestión conservadora. Suele centrarse en valores que ofrecen cierta garantía de estabilidad y con los que se consigue una rentabilidad menor, pero que también suelen ser más constantes. La defienden los expertos que aseguran que el mercado es eficiente y suele apostar por las acciones que son más representativas en el índice bursátil que se opera.

¿Cómo hacer una buena cartera de inversión?

En esta apasionante aventura que es la cartera de valores es bueno seguir una serie de consejos que te ayudarán a conseguir una buena rentabilidad.

  • Haz una inversión reflexiva. No te dejes llevar por informaciones sobre valores que están en crecimiento desaforado. En muchas ocasiones tal crecimiento se debe a aspectos externos que desconoces y es posible que días después pierdas dinero. Piensa en qué inviertes y reflexiona sobre por qué lo haces, las ventajas e inconvenientes que percibes en dicha inversión.
  • Diversifica tu cartera. Es la mejor forma de disminuir los riesgos. Apostar por un solo caballo ganador puede hacer que pierdas mucho si sale una mala carrera. Y siguiendo con este consejo sobre cómo gestionar una cartera de valores, siempre es buena opción diseminar tus inversiones en diversas regiones y países.
  • Piensa en sectores. Encapricharse por un valor que tiene un buen funcionamiento es arriesgado. Es mucho mejor apostar por un sector en conjunto que podamos conocer bien y diversificar dentro del mismo. Salvo casos excepcionales, si un valor bancario, por ejemplo, funciona bien, lo estará haciendo el sector en su conjunto.
  • Ten en cuenta la inflación. Al igual que la inflación reduce el ahorro personal, también determina la cartera de valores. Ten en cuenta que el rendimiento de tus activos debe ser mayor que la inflación. En caso contrario, tu dinero estará perdiendo valor, aunque el precio de la acción esté subiendo.

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