By raquel
noviembre 4, 2019

¿Qué es el umbral de rentabilidad?

Hay muchas situaciones que pueden provocar la copropiedad de una vivienda en la que alguna de las partes quiera liquidar. Al surgir dudas en este sentido, la mejor recomendación es ponerse en contacto con especialistas en la materia. Rentalias ofrece la mejor asesoría en el tema inmobiliario, incluyendo lo referente a invertir en renta vitalicia.

El rol de emprendedor es quizá uno de los más exigentes de los que una persona puede asumir por la exigencia inherente y los riesgos que asume al iniciar un negocio propio. Para ponderar los resultados que obtenga lo primero que debe tener muy claro es qué es el umbral de rentabilidad.

Todo el que tiene la iniciativa de desarrollar un emprendimiento debe formarse –al menos mínimamente– contable y financieramente. Los términos básicos con los cuales obtendrá información importante para sopesar cómo avanza el negocio, deben ser dominados plenamente.

Uno de los conceptos que debe tener muy claro desde el primer día es el que le permite saber a partir de cuántas unidades vendidas comenzará a ganar dinero. De allí lo crucial de conocer qué es el umbral de la rentabilidad.

¿Qué es el umbral de rentabilidad? Armando el plan de negocio

Para que un negocio produzca beneficios se requiere que las ventas o ingresos que se logren superen los costos en los que se han incurrido para la producción de los bienes y servicios mercadeados.

Precisamente, el punto en el que se equilibran los ingresos por ventas y los costos representa el umbral de rentabilidad. También se le denomina punto muerto y se muestra en las gráficas económicas como el punto donde se encuentran las rectas que representan los ingresos y los costos.

La expresión punto muerto refiere entonces al momento en el que los ingresos se igualan a los costos de producción. Llamarlo así refiere a que el momento en que no se gana ni se pierde, contablemente hablando.

Es de suma importancia conocer este punto de equilibrio de antemano para fijar las metas de ventas, e incluso posibles cambios en los precios o tarifas. De aquí se desprenden una serie de consecuencias que se verán reflejadas en los planes de mercadeo que deben implementarse.

Aunque esto pueda parecer sencillo –por supuesto que hay que superar los costos para obtener dividendos–, la verdad es que se necesitan muchos controles administrativos para llegar con precisión a estas cifras.

Costos fijos y variables

El solo hecho de conocer acuciosamente los costos asociados a un determinado producto o servicio, puede ser retador. Los contadores deben realizar cálculos exhaustivos tomando en cuenta todos los factores que intervienen para dar con estos números de manera exacta.

La producción industrial –y en general cualquier empresa– hace diferencia en la naturaleza de los costos que intervienen en el proceso productivo dividiéndolos en costos fijos y variables, dependiendo de si guardan o no relación con las cantidades producidas.

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Tal como lo sugiere la denominación, los costos fijos son aquellos en los que se incurren aún cuando no se produzca nada. Son un tipo de costo que siempre está presente y está imbricado en el hecho de que la empresa se mantenga en actividad.

Los típicos costos fijos son los relacionados al alquiler de la sede, planta u oficina, el personal administrativo y todos aquellos que no varían al compás de las unidades producidas. Son costos recurrentes que no se ven afectados por el tamaño de lo producido.

Por el contrario, los costos variables son los que surgen como producto de la elaboración de los artículos y productos que se fabrican. A mayor producción, mayores serán los costos variables.

Los costos variables tienen que ver con los insumos y la materia prima que se requiere para la fabricación de productos, así como también el personal involucrado, ya que este puede aumentar o disminuir dependiendo de los planes de producción establecidos, superando así el umbral de rentabilidad.

Fórmula del punto muerto

Lo que se conoce como el punto Q es la cantidad de productos que necesitamos colocar en el mercado para llegar al punto muerto. Para ello nos valemos de la fórmula que toma en cuenta el precio y los costos fijos y variables:

Q= CF / (P – CV)

(CF: Costos Fijos, P: Precio, CV: Costos variables)

Usando esta ecuación, obtenemos la meta mínima de venta para no perder dinero en nuestro negocio. De allí en adelante estaremos obteniendo rendimientos por la actividad productiva que hemos decidido desarrollar.

Siendo así, un determinado producto cuyo precio sea de 18 euros de los cuales 6 euros corresponden a costos variables y que implican 1800 euros de costos fijos, nos obligará a vender al menos 150 unidades para no perder dinero (150 = 1800 / ).

Si vendiésemos por encima de esa cantidad estaríamos ganando dinero, por lo que nuestra meta más inmediata será colocar cuánto antes ese número de productos. Sabiendo esto revisaremos el desempeño que puedan tenerlos canales de distribución y demás aliados comerciales para lograrlo.

Hay que tener en cuenta que es de suma importancia determinar el costo variable por cada unidad producida, que es uno de los operandos que intervienen en el cálculo del punto Q.

Vale decir que la diferencia entre el precio y el costo variable por unidad producida se conoce como margen de contribución.

Como mencionamos anteriormente, es un trabajo contable en el cual no se debe dejar nada por fuera, so pena de incurrir en costosos errores que afecten la viabilidad del emprendimiento.

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