Parte de control de visita inmobiliaria

Hay muchas situaciones que pueden provocar la copropiedad de una vivienda en la que alguna de las partes quiera liquidar. Al surgir dudas en este sentido, la mejor recomendación es ponerse en contacto con especialistas en la materia. Rentalias ofrece la mejor asesoría en el tema inmobiliario, incluyendo lo referente a invertir en nuda propiedad y renta vitalicia.   

La gestión inmobiliaria es una actividad que requiere de ciertas formalidades para su cabal desenvolvimiento. Una agencia inmobiliaria se ocupa de las actividades relacionadas con la compra, venta y alquiler de inmuebles no siempre bajo cláusula de exclusividad absoluta, lo que asoma un riesgo. Para ello se cuenta con el parte de control de visita inmobiliaria.

Un agente inmobiliario invierte su tiempo y esfuerzo en procurar la concreción de las transacciones propias de la industria en el menor tiempo posible, asumiendo ciertas facultades en nombre del propietario –quien le autoriza– y facilitando estas labores que a veces consumen gran cantidad de tiempo.

Formalizando la visita inmobiliaria

El parte de control de visita inmobiliaria es el documento que certifica que cierta persona fue atendida por el agente en el momento de la presentación del inmueble. Esto establece implícitamente su intervención en la posible transacción que se produzca a futuro, acreditando la respectiva comisión.

No son pocas las veces en las que hay desencuentros entre agentes y propietarios en cuanto a la legitimidad de la comisión, cuando se llegan a acuerdos directos que dejan por fuera a quienes ya han invertido tiempo en el negocio. Un parte de control de visita inmobiliaria bien llevado evita cualquier desliz en este sentido.

Es por ello que la importancia de este documento radica precisamente en dejar muy en claro y perfectamente identificadas a las personas que el agente ha atendido y con las cuales ha visitado el inmueble que es sujeto de la transacción. Igual importancia tiene identificar inequívocamente el inmueble en cuestión, eliminando así rendijas legales.

Esto busca evitar esas sorpresas desagradables de tratos inesperados donde se pierde el trabajo de la agencia. Por medio de este documento clave el agente tendrá una herramienta jurídica para demandar la cancelación de sus honorarios o comisión con toda propiedad en una posible querella.

De allí que sea vital que el formato para control de visitas de vendedores contenga toda la información necesaria para que sirva a su propósito. Esto luce como una obviedad, pero no prestar atención a los detalles puede hacer la diferencia para proteger de forma efectiva los intereses del agente inmobiliario.

También puede interesarte:  ¿Qué es mejor: comprar o alquilar una casa?

Formato para control de visitas de vendedores

No existe un formato único para este propósito; sin embargo, debe contener la data que le dé validez como documento que certifica el trabajo que ha realizado la agencia en la procura de clientes para el inmueble.

Hay que dejar muy claro que el formato para control de visitas de vendedores no es un contrato, aunque a veces lo parezca por su redacción.

Es cierto que algunos potenciales clientes se intimidan ante la petición del agente de firmarlo por temor a comprometerse más allá de lo que desean; sin embargo, solo es el reconocimiento de quien le atiende y con quien debe negociar en lo sucesivo.

En realidad, lo que busca asegurar este documento es que la persona atendida solo puede concretar alguna negociación sobre el inmueble sujeto de la transacción con la agencia o el agente que se lo está presentando.

Dicho esto, los datos mínimos que deben figurar en un formato para control de visitas de vendedores son los siguientes:

  • Nombres y apellidos del visitante.
  • DNI (preferiblemente NIF)
  • Identificación del agente y/o la agencia.
  • Dirección e identificación precisa del inmueble.
  • Fecha y hora de la visita.
  • Términos de mediación.

Sellando el compromiso de intermediación

Está de más decir que este formato debe ser firmado por el visitante, aceptando los términos en los cuales se exprese la intervención del agente en el momento que se haga efectiva la negociación si fuese el caso. La idea es que el visitante tenga claro que de allí en adelante tiene un único interlocutor para negociar.

El potencial cliente luego puede alegar cualquier otra cosa para deshacerse del compromiso con el agente –negligencia, mal trato, oferta engañosa, etc. –, pero no podrá decir que no fue a través de él que llego a conocer el inmueble.

De esta forma, con el uso de un apropiado parte de control de visita inmobiliaria se preserva el trabajo de las agencias y agentes, que sin duda cumplen una importante labor en la industria inmobiliaria al estrechar las distancias entre la oferta y la demanda.

LEAVE A COMMENT

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2018 © Rentalias. Todos los derechos reservados Política de PrivacidadAviso LegalPolítica de Cookies
envelope-ocommentphonetwitterlinkedinyoutube-playmenucross-circle